Tatuajes rosas

La moda de los tatuajes rosas es muy popular entre millones de mujeres de todo el planeta. Es, por así decirlo, uno de los motivos más seleccionados para ocupar un lugar de honor en los cuerpos de miles de personas, incluidos hombres que desean honrar a sus madres o hijas con una rosa especial.

Por lo general, las rosas son las reinas del tatuaje entre todas las flores. Existen miles de miles de diseños con tatuajes, en gran variedad de colores, cada uno con un significado distinto. Como dijimos, son ampliamente usadas por mujeres como por hombres.

¿Qué significan?

Los tatuajes rosas son unos de los diseños más antiguos y clásicos que existen en la cultura del tattoo. Representan el amor o el romance que mueve a cada persona, y cada color usado representa un simbolismo diferente. Por lo general, en la mujer representan delicadeza, pasión y feminidad.

En la cultura del tatuaje, cada color de la rosa tiene un significado diferente, entre ellos:

Rosa oscura

Pasión o erotismo.

Rosa blanca

Simboliza paz y castidad

Rosa amarilla

Simbolizan amistad

Rosas púrpura

El encantamiento

Rosas rosadas

Representan dulzura.

Rosas azules y doradas

Como no existen en la vida real, ambas denotan alcanzar lo imposible

Rosas negras

Representan la tristeza o luto.

Espiritualidad femenina

Por otra parte, los tatuajes rosas también tienen interpretaciones espirituales y divinas, las cuales evocan leyendas sobre la belleza cautiva y provocadora de la Diosa griega del amor, Afrodita, quien era caracterizada por una rosa.

Además, antiguas fábulas narraban la bondad de las rosas y la peligrosidad de sus espinas, ambas cara del amor.  De allí que las rosas tengan un protagonismo muy significativo para exhibir la espiritualidad de las mujeres de hoy.

Lo mejor de los tatuajes rosas es que, además de ser un diseño sublime, éste puede ubicarse en cualquier lugar del cuerpo. La variedad de diseños, colores y modelos pueden grabarse fácilmente en todo el cuerpo, pero las chicas prefieren usarlos en tobillos, brazos, hombros y orejas, en primer lugar.

Los hombres en cambio, eligen situarlas en sus brazos, hombros y corazón, algunas veces acompañadas con nombres de sus seres amados.